miércoles, 7 de marzo de 2012

Cerebro y Meditación

Con la práctica de la meditación se han observado cambios en la regulación de los procesos cerebrales. Cambios muy positivos para nuestra salud mental, y por lo tanto también física y fisiológica. Equilibrio. Homeostasis.

Los estudios se han realizado atendiendo a los lóbulos de la corteza cerebral: Frontales, Parietales, Temporales y Occipitales. Los lóbulos Frontales son los encargados del Razonamiento, la Memoria de Trabajo, la Planificación de la Conducta y de la Actualización de la Memoria; los Parietales principalmente llevan a cabo el proceso de información sensorial: tacto, vista, oido y olfato, y sobre todo la postura corporal y la atención que mostramos ante los estímulos y el medio; los Occipitales la antigua corteza visual, y se encaraga integramente de procesar información exclusivamente "Visual" proveniente del nervio óptico; y los lóbulos Temporales son especialmete los encargados del proceso de aprendizaje, lenguaje y reconocimiento de expresiones faciales.



Mediante la práctica de la meditación los lóbulos de la parte izquierda incrementan la actividad y liberan endorfinas. Este hecho también tiene lugar cuando practicamos actividades creativas y artísticas, como dibujar o diseñar. Con la liberación de endorfinas minimizamos la emoción de Miedo y aumentamos la emoción de la Felicidad y la Calma.


 

martes, 31 de enero de 2012

El Color como símbolo

Los colores, no tienen una traducción exacta y única a ideas o conceptos, aunque sí existen ciertas asociaciones:

Negro: representa lo siniestro, lo desconocido, el misterio, el mal y la muerte. Pero también lo son la noche, la desolación, el pesar, la ansiedad, con frecuencia el negro se asocia con el poder (automóviles oficiales). Da un aspecto oficial y aristocrático. También el luto y una tonalidad elegante de moda.

Gris: sugiere comedimiento y también inteligencia. Está entre medio del blanco y del negro. Los grises son neutros, fríos, sin compromiso, ni implicaciones. Sugieren desánimo, aburrimiento, indeterminación.

Blanco: de la luz y del día, se asocia con la pureza y se convierte en el color de la virginidad, la inocencia, símbolo de la paz y armonía.

Rojo: vinculado con el corazón, la sangre y la vida, la belleza y la salud. El rojo es agresivo y excitante, implica acción y movimiento. También es indicador de peligro. En publicidad, cuando interesa promocionar un cambio, aumenta la importancia del rojo. Representa vida intensa y plenitud.

Naranja: es rico y extrovertido. Es un color de alarma. Su brillantez parece aumentar cuando disminuye la luz solar, de ahí se emplea en el transporte de productos peligrosos o en uniformes de personas que trabajan en la calle de noche. Cuando el naranja se apaga se convierte en un color carnal, apegado a la tierra.

Amarillo: es el color más reflectante. Tiene una sentido de avance. Se usa mucho para llamar la atención del observador. El amarillo del sol, de la jovialidad, de la risa y el placer. Es también el color del oro y la opulencia. También tiene cualidades negativas como la traición, la cobardía o el egoísmo. Es también el color de la mala suerte y tiene su máxima expresión en el ámbito teatral y cinematográfico. En publicidad proporciona un goce espontáneo por la acción y provoca una respuesta estimulante

Verde: se asocia con la naturaleza y la esperanza, la juventud y la fertilidad. También se relaciona con lo podrido. Es un símbolo de la salud y de la ecología.

Azul: se asocia con lo infinito, lo noble y lo grandioso, cualidades relacionadas con el cielo y el mar. Lo azul es bello, majestuoso aunque pasivo. La confianza y fidelidad. Cuando el azul pierde luminosidad adquiere un aire triste, contemplativo y solitario. El azul predomina en la publicidad y en los envoltorios de productos de limpieza. Ofrecen seguridad y sosiego.

Violeta: se plasma el lujo y la ostentación. El violeta goza de un aroma de prestigio, dignidad y elegancia. Desde el misterio de la pasión humana y el período cuaresmal, al engaño, el hurto y la miseria. Es un color de sentimientos intensos.

"La elección del color se lleva a cabo a través de estrategias diseñadas con minuciosidad, ya que es un elemento visual que moviliza reacciones de índole emocional". (Pere Mallol).


 

sábado, 21 de enero de 2012

Perfil de un Menor que cumple condena

El despertador de acero en la gruesa puerta que me anuncia un nuevo día, un día menos... Un despertador que me abre el pecho para sentir un aliento de libertad, una respiración más profunda que la anterior, que me relaja. Después de respirar escucho la voz que dice mi nombre, una mano que me acaricia, que me anima a no estar sólo. Sin embargo cada día es diferente. Unas veces no escucho el despertador y la voz que me susurra o que me nombra, no es la misma.

Estoy en este centro de menores desde hace seis meses, y cada día ha sido diferente, aunque sigamos una austera rutina. Con un horario estricto y bastantes normas que debemos cumplir para poder disfrutar de unos privilegíos y completar nuestra medida con un buen expediente. Es la primera vez que estoy en un centro de menores por haber cometido un delito y ser menor de edad. Tengo compañeros que han estado en otros centros, por tener medidas más largas o bien por haber tedido dictadas más medidas por un juez de menores, y se han visto volcados a repetir esta experiencia. También hay algunos educadores que han trabajado en otros centros, y otros, que al igual que yo, es su primera vez.


Mi primer día en el centro, el primer educador que me atendió veía en mi rostro la tristeza y la desolación, y me intentaba transmitir apoyo y no castigo. Eso me tranquilizó. Antes de ese primer contacto mi cabeza no dejaba de pensar en escenas horribles de castigo, pero al poco tiempo me di cuenta que no. Aunque a veces me he sentido agobiado por las normas y por todas las cosas que tenía que hacer: limpiar, estudiar, correr, escribir, pintar, dibujar, ver películas aburridas, y trabajar en definitiva en cosas que no te gustan, al menos no todas. Se trabaja mucho en un centro de menores. Pero también hay un espacio de ocio para ver la tele, escuchar música, jugar a la play, al ping-pong, y hacer deporte (eso hay a quien no le gusta, pero esta actividad es obligatoria). Por lo tanto no me fue dificil adaptarme al centro, aunque se echa mucho de menos estar en la calle, a veces tanto para algunos, que les cuesta mucho adaptarse y cumplir el programa, sobre todo chicos de mi edad que han tenido algún trauma importante en sus vidas o presentan alguna psicopatía. En mi caso no fue así. Pero yo soy sólo un caso y aquí cada menor es un caso diferente. Por favor, no nos mestáis a todos en el mismo saco. Muchas gracias!!





viernes, 16 de diciembre de 2011

Entrevista a un Educador

ENTREVISTA AL EDUCADOR JOSEP ÁNGEL SÁEZ BENITO:
“Un jardinero de personas”

Nació en Zaragoza en 1964, pero se trasladó a Valencia para estudiar Teología. Pronto se dio cuenta que ese no era su camino. Finalmente se licenció en Filología, en la Universidad de Valencia. Actualmente es profesor de compensatoria en el IES Bovalar de Castellón. Un instituto ubicado en un barrio marginal, que tiene un CAES (Centro de Acción Educativa Singular). Sus alumnos están vinculados al mundo de las drogas, con familias desestructuradas, poco orientados a lo académico a los que es difícil hacer que aprendan contenidos. El se ocupa de generar un clima de confianza a través de una comunicación especial, donde el cariño no va reñido de la firmeza y la exigencia. Dice que un educador es un jardinero de personas. Al paso del tiempo sabe que ha hecho bien su trabajo por la cara con la que los chavales le miran, con alegría de encontrarse con el profesor de compensatoria, esa persona humana que les ayudó a encontrar un sentido a sus vidas.



África: ¿Qué titulación posees?

Josep Angel. Soy filólogo, tengo una licenciatura de filología Hispánica, especialidad de Valenciano y también estudié tres años de Teología.
  
A. ¿Qué otra formación complementaria?

J.A. Muchos cursos: sobre todo lo que tiene que ver con el hecho educativo, desde nuevas tecnologías, hasta estrategias para tratar con chavales que tienen baja autoestima. Todo aquello que he visto que me puede venir bien dentro de un aula.

Por otra parte, me he formado en tres profesiones a modo de afición: carpintero, mecánico industrial y electricista. Saber sobre estas profesiones era una de las ilusiones, porque a mi me gusta el trabajo intelectual pero también el manual.   

¿Dónde has trabajado antes?

He estado 11 años en la empresa privada como profesor de valenciano y cuando aprobé las oposiciones en 2002, mi primer destino fue el IES donde sigo actualmente.

 ¿Cuál es el perfil de tu alumnado y del centro?

Este instituto es un poco particular. Un instituto con bastantes problemáticas, con un índice elevado de población inmigrante, un alto nivel de etnia gitana. Tenemos mucho fracaso escolar y de absentismo.

En este instituto por sus circunstancias, más importante que enseñar los contenidos de valenciano, de filología, es tener en cuenta el resto de factores que influyen en la situación de chiquitos y chiquitas.

El planteamiento inicial del  instituto era que un determinado grupo de alumnos que no funcionaban en las aulas convencionales, había que crearles un aula aparte, en el “aula de compensatoria”, donde se suponía que teníamos que trabajar lo que se pudiera. Pero la realidad era que aquello era un reducto de alumnos inadaptados. Si yo les hablo del objeto directo a ellos les suena a chino. No hay manera de engancharlos por ahí.

Los chavales muy poco orientados hacia el ámbito académico. No tienen interés por aprobar, no valoran el hecho de tener un graduado, lo único que quieren es tener 16 años, para introducirse en el mundo laboral. Esa es su aspiración. 

Existen chicos violentos, con familiares en la cárcel, cercanos a las drogas,... Algunos profesores me decían que cómo me arriesgaba a que trabajaran con herramientas de corte, con
serruchos, con destornilladores, porque un día se lo podrían clavar. De hecho había muchos que venían armados a clase.

 ¿Y qué actividades realizas con ellos? ¿Cómo te los manejas?

Se me ocurrió montar para ellos unas practicas educativas más atractivas, partiendo de mi formación complementaria como carpintero, electricista y mecánico. Si yo les tengo que enseñar a leer, pues a mi me da igual que conozcan El Quijote o el Tirant Lo Blanc, que leer el manual de instrucciones de un taladro. Entonces, cojo el libro del taladro y lo adapto y eso me sirve de libro de texto.  Hacemos un planteamiento teórico – práctico, trabajamos comunidades de aprendizaje.

Otro proyecto que se me ocurrió fue poner en marcha un Huerto Escolar. Fue el primer proyecto que puse en marcha. Con un grupo de 15 chicos y 1 chica, llegué a la conclusión que sólo tenían fuerza bruta, así que pensé que algo que permita sacar la fuerza bruta podría ser  que trabajaran la tierra.  Teníamos un rincón perdido en mi instituto, un sitio lleno de malas hierbas, donde los chicos no se imaginaban que de allí íbamos a sacar un huerto, de la misma manera que quien se propusiera sacar de ellos personas adaptadas, también le parecería una locura. Porque nadie daba nada por ellos. Había que trabajar en el huerto, pero antes había que debatir y planificar, pero no planificaba yo. Nos sentábamos todos en grupo, aprendíamos a hablar como personas, a respetar el turno de palabras, con roles siempre rotativos. Cada vez uno hacía una función, yo no planificaba y cada semana una persona dirigía,  otra tomaba notas... Era muy curioso, tomarle el pelo al profesor o de torearle, con esta forma de trabajar ya no tenía sentido. Al finalmente quedó un huerto muy chulo. Fue muy bonito recordar como estaba inicialmente aquel trozo de tierra y comprobar como había quedado.

Utilizaba estos talleres para todo. Para una educación social, para aprender idiomas, aprender a leer, a escribir, a expresarse en público, a dirigir una reunión,... Dialogando en grupo se consensuaban unas normas básicas de respeto hacia los compañeros, el profesor, hacia uno mimo y con respeto al material. Esas cuatro cosas no son negociables. A partir de ahí se generaban otras normas donde ellos participaban, se razonaban las normas entre todos. Cuando ellos asumen las normas, la actitud cambia radicalmente. 

Yo les exijo que estén bien sentados, que no rayen las mesas, que no molesten al otro. Y luego vamos aprendiendo valenciano. Pero si no aprendemos valenciano, a mí eso no me preocupa. Lo importante es que sean personas. Y pasa que cuando más personas son, más valenciano aprenden y de todo lo demás.
  
¿Es difícil conseguir todo esto?

No es fácil que un chiquillo esté atento en una clase de gramática. Es complicado, sobre todo si no entiende para qué vale. Además tienen un método de evaluación estilo Sancho Panza: “Con eso no se gana dinero”. ¿Cómo les haces entender eso? Cuando ya entienden para qué sirve, se motivan un poco más, le ven un sentido. Porque el problema es de sentido y no de carencia material. Ellos no tienen una escala de valores clara, un modelo de referencia, creen que todo da igual: Es la ley de la selva.

¿A qué habilidades has de recurrir?

Utilizo una comunicación determinada. Antes de la democracia, los profesores que hemos tenido han sido autoritarios. Un profesor entraba, mostraba su autoridad y nadie le discutía nada, y si alguien lo hacía pues tenía sus consecuencias severas. Hoy en día la situación es totalmente diferente. El profesor entra y tiene el cargo, pero la autoridad se la tiene que ganar.

Tengo muy claro, que el modo en como uno se comunica no es indiferente. En la comunicación la forma es el fondo. Dependiendo de cómo te dirijas a un alumno, vas a obtener una respuesta u otra, quizá con las mismas palabras.  Cuando ellos notan que tu quieres ponerte en su lugar; empatizar con ellos, lo valoran. Y eso es lo que ellos manifiestan porque se sienten escuchados.

Yo me tomo tiempo para mirarles a la cara y a lo mejor no han hecho los ejercicios o han dicho una barbaridad. Yo me preocupo de ir, no al síntoma, que es no hacer los ejercicios, sino a la causa, averiguar qué es lo que le pasa a mi alumno para que no esté centrado. Converso un rato con él y me intereso por sus problemas. Cuando ellos ven que tu no sólo tomas notas y pones un negativo, sino que les exiges, pero con cariño, los resultados son muy positivos. Te los ganas.

Un educador de adolescentes ha de tener unas habilidades mínimas y la manera en que yo establezca la comunicación es muy importante. Mi estilo de comunicación es dialogante. Por ejemplo, Sócrates hablaba de la mayéutica, decía que la verdad la alumbramos entre todos, porque cada uno tenemos una percepción de la verdad.  Hablando con ganas de cooperar y de avanzar, dialogando de verdad, es cuando construimos el conocimiento. Esto es una idea que ha recuperado el constructivismo ya desde Piaget.

No se trata simplemente  suelto la lección y ahí queda eso, a quien le aproveche bien y al que no que se apañe. Yo me preocupo de cuidar el filtro afectivo, es decir, qué imagen estoy dando en mi labor. Emplear unas habilidades, ya que un adolescente por sistema rechaza toda autoridad, toda imposición.


¿Te has formado específicamente para desarrollar estas habilidades comunicativas tan útiles?

Yo creo que me viene un poco “de serie”, es decir, de mi forma de ser. Cada persona tenemos un estilo comunicativo determinado.

Hay médicos que cuando nos atienden decimos: “Madre mía, ya se podía haber dedicado a Veterinario”. Y con los profesores pasa igual, ves a algunos y piensas: “¿Porqué no se dedica a fabricar tornillos, que a ellos no les duele...?

Yo siempre digo que un educador tiene que ser un jardinero de personas. Tu entras en una clase que es un micromundo y has de saber como están allí las tensiones, tienes que saber equilibrarlo.

 ¿Cómo sabes si tus objetivos se van alcanzando?

Yo no soy psicólogo y mucho menos conductista, no tengo ni idea de percentiles, de estadística, ... Yo me guío por el sentido común, la observación diaria.  Trabajo con ellos todos los días y veo como funcionan.

Por otra parte llevo un registro de incidencias. Si fulanito ha tenido un problema con la profesora de matemáticas o no, si acude a clase o no. Objetivo unos datos que luego me permiten leer a lo largo del tiempo. La observación inmediata me sirve para ese día, pero para poner en relación lo de ayer con lo de hoy, y lo de la otra semana y lo del otro mes, pues yo recurro a mi registro.

 Antes utilizaba unas tablas de doble entrada, con  las asignaturas y los ítems sobre el trabajo de los contenidos, el comportamiento, la colaboración. Lo valoraba con una escala del 1 al 4, y luego se lo pasaba al profesor de referencia y lo comentábamos en el departamento de Orientación.

También cuido mucho el trato diario, hablar con ellos. Dialogo con ellos. Les doy la posibilidad de expresarse y fomento la confianza, como una especie de dirección espiritual laica, un amigo entre comillas, que no cuestiona mi función de profesor. Porque el alumno no necesita un amigo, sino un adulto que le marque límites, que le refuerce cuando hace algo bien y que lo corrija cuando lo hace mal.

También les pido que me pongan por escrito las cosas que crean que debemos mejorar y las que están bien. Que ellos mismos analicen el proceso de enseñanza – aprendizaje. Les pido que se fijen primero en las cosas que consideran que funcionaban bien, y luego aquello que podemos mejorar. Son cuestionarios abiertos que ellos mismos redactan.

¿Has tenido problemas en tu relación con algún estudiante?

Al principio tuve que demostrarles que yo no les tenía miedo, que yo no venía allí como Napoleón a conquistar nada, sino que  estaba a su disposición. Les cambié el juego y vieron que de verdad estaba a favor de ellos.

Una cosa fundamental: yo les escuchaba a ellos y yo no tenía que gritar para que me escucharan a mí. Conseguimos establecer una relación normal. Es como aquel que nunca prueba caviar y de repente lo prueba. Me han llegado a decir: “Maestro, es que nunca nadie nos ha tratado así. Y ojo, qué yo soy muy exigente y una cosa no va reñida con la otra. Es aquello que dicen de “Mano de acero en guante de seda”.

 ¿Y cómo son las relaciones con sus padres?

Las familias se extrañaban cuando las llamaba o iba a visitarlas si vivían cerca, con mi bicicleta. Enseguida me preguntaban qué había hecho mal su hijo y les respondía que quería hablar para decirles que su hijo estaba haciendo las cosas bien. A estas familias nunca les habían dicho eso de su hijo y creo que esa es la causa por la que ellos no funcionan bien. Nadie les ha reconocido nunca nada bueno. Este refuerzo es fundamental, también en las familias.

El objetivo fundamental que yo les planteo a ellos, era que sepan comunicarse, dialogar, ser personas. Les digo, sobre todo, que lo más importante es que el día de mañana sean dueños de su futuro.

 ¿Puedes ilustrarlo con algún caso en particular?

Está el caso de Jonathan. Cuando le dije si se había dado cuenta que sería un perfecto encargado de construcción y él me dijo que estaba loco. Un chaval superviolento, con muchos problemas en casa, y hoy en día trabaja de  encargado en una empresa de construcción.

Pasan los años y ves detalles que te dicen que has conseguido cosas con tu labor. Hoy era final de trimestre y han venido un montón de ex alumnos a verme. Hay otra cosa que no puede figurar en una estadística; la cara con la que me miran cuando me los encuentro por la calle, una cara que se les ilumina, que te dice que están alegres de verdad.

Entonces mi evaluación final es: ¿He hecho todo lo posible? ¿Todo lo que está en mi mano? Eso es lo que a mí me vale. Cuando me los encuentro y los veo con esa alegría, compruebo que todo ha funcionado.

 ¿Te consideras un Educador Social?

No sé. Solo sé que lo vivo. Soy vocacional, eso sí y  estoy en la enseñanza porque me gusta enseñar. Pero sobre todo estoy aquí porque siento que hay que acompañar al alumno a que se vaya descubriendo a sí mismo, que vaya encontrando sentido a su vida. La educación no es una botella vacía. Educar, es sacar las virtudes que tiene la persona, el educador tiene esa función. Nuestra profesión se asemeja a ser jardinero, pero en este caso de personas.


¿Qué momentos han sido más gratificantes?

Los tengo todos los días, porque tengo la suerte de que mis alumnos me escuchan, me hablan con normalidad, me respetan. Ellos me dicen que me respetan porque he sido yo el que he empezado a respetarlos.   Y es curioso porque hay otros profesores que son permisivos y los alumnos no los respetan. Y está claro que permitiendo, que es un error muy corriente, no se consigue que los alumnos estén más a gusto ni que tengan una base sólida. Es como el hormigón que para cuajar y formar un pilar, necesita cuatro maderas que lo sujeten. Si las maderas no hacen su función, aquello se convierte en un montón de hormigón que ni aguanta finca ni aguanta nada. Es de puro sentido común, los alumnos para educarse necesitan exigencia y cariño, en sus dosis adecuadas.

Yo soy un profesor que gozo con mi profesión. Los problemas no los tengo dentro del aula, sino cuando voy por el pasillo y veo chicos expulsados de otras aulas, entonces se me pudre el hígado.

 ¿Alguna experiencia frustrante en tu labor?

Bueno, puedo contar dos casos. El primero es el de un chaval que aparentemente me parecía de los más sensatos, más de fiar, y que un día entró a robar en el instituto. Robó un ordenador y nos fastidió para todo el curso. Hablé con él y le pregunté qué era lo que yo había hecho mal con él. Noté que algo había fallado y eso me afectó muchísimo, estuve muy disgustado. Después en el verano, reflexioné, llegué a la conclusión de que estaba ignorando algo muy importante; que la educación es una mesa que se sostiene con un  mínimo de tres patas. Por una parte está el ambiente familiar que ha de ser favorable. También ha de haber un ambiente escolar adecuado, que los profesores tengan ganas. Y  por último la decisión personal: ellos son seres libres para obrar bien o para obrar mal.

En otra ocasión un par de hermanos, una chica y un chico emigrantes brasileños, hijos de una  prostituta. Eran muy buenas personas, pero demasiado metidos en el fango de la marginación: consumidores de drogas, hachís, pastillas de éxtasis,  bebían en exceso,... Era un chaval que cuando estaba bien era increíble, pero cuando se le “cruzaba el cable”, tomaba sustancias, era el Mr. Hyde. Impresionante! Y la hermana  se encontraban con demasiadas circunstancias que la empujaban como un embudo a seguir el mismo camino que la madre. Se ha quedado embarazada con 17 años y  su hermano está preso.

Son dos casos en los que dices: ¿Cómo se podría equilibrar aquello? La duda que me queda siempre es si he hecho todo lo que he podido. Y finalmente llego a la conclusión de que lo he intentado. Pero cuando la cosa está tan, tan, tan  mal, la brecha del barco es tan gorda que se hunde,  nadie lo puede evitar.


 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Educación Social y Participación

La Educación Social no se puede concebir sin la participación, y esa tarea le viene correspondiendo a la rama de la Animación Sociocultural (ASC), que a través de programas y proyectos, se gestan una serie de actividades dirigidas a un sin fin de contextos (escolar, comunitario, laboral, cultural y social), y de variadas etapas de la vida (infantil, jóvenes, adultos y tercera edad). La ASC tienen como objetivo final la trasformación de las vidas de los individuos y de la sociedad. Surge de la necesidad de adaptarse a los cambios que se han ido sucediendo a lo largo de las últimas décadas, que han sido grandes y abundantes: Revolución Tecnológica y Social. 

La población de este siglo XXI está por un lado más conectada que nunca, y a la vez, separada por una brecha que conjuga desigualdad económica y cultural. Una gran parte de la población que tiene la habilidad y el valor de contribuir activamente a la sociedad, preocupándose y participando para conseguir un bien común y una mejor sociedad. Será esta una figura clave para contribuir al equilibrio económico, la justicia y la paz social. La educación social profesión y herramienta de empoderamiento ciudadano a través del impulso de la participación.

La Educación Social en su conjunto tiene su punto de mira hacia esa parte de la población que no ha tenido tanta suerte, y se han visto desprovistos de necesidades (que son derechos recogidos en la ONU), y tampoco de muchos derechos recogidos en la Constitución. Unas veces, muy pocas, desde la prevención, y otras muchas, desde el tratamiento. Pero falta más. Faltan más profesionales de la Educación Social que luchen por una sociedad más justa, y es precisamente porque eso le cuesta un dinero al estado, y no se invierte lo suficiente en ello. Más bien, es un dinero que no les viene bien invertir a los poderosos. Rondan intereses capitalistas, pareciendo que al final todo se mueve por la economía, por relaciones mercantilistas y no por otras ciencias antropológicas. 

Un ejemplo de participación como motor de cambio ha estado propiciada últimamente por el movimiento ciudadano del 15M. Recientemente se ha lanzado un documental que explica el movimiento desde sus orígenes hasta el 20 de noviembre, fecha de las elecciones nacionales. Animo a verlo porque explica muy bien esta respuesta social, que casi por obligación, o por deseo de muchos, ha de marcar un antes y un después en la política que nos gobierna, porque da una visión de como se gesta un cambio de interés social y de paz en nuestra sociedad, lo que queremos la inmensa mayoría de nuestro país. Una vida justa para todos, viviendo en democracia, y apostando por la educación y el progreso global.




jueves, 17 de noviembre de 2011

Nuevo Modelo Educativo siglo XXI

Al leer temas pedagógicos se observa la cantidad de veces que se nombra a la escuela como espacio educativo único y universal, pasando a ser conceptos sinónimos. Pero la realidad actual nos indica que no lo son. Son conceptos que se han ido distanciando a medida que pasan las décadas. Ahora en pleno apogeo del siglo XXI, la Escuela se encuentra en plena crisis y en plena transformación. Todo cambia y todo está conectado, y ahora más que nunca, gracias a la revolución tecnológica.

La Tecnología ha hecho posible que el mundo se haga más pequeño, lo que hace tener un conocimiento de él más global y más globalizado. Las ciencias también se han ido conectando unas con otras, hasta el punto de que para el progreso hacia el bien común, pasa por saber de todo. Un saber multidisciplinar va a ser decisivo si queremos avanzar, trabajando al mismo tiempo, unos y otros, de forma colaborativa y no de forma competitiva, es decir, buscando un éxito global. Hacia eso vamos...

Todo ello se ve reflejado en las aulas del siglo XXI. En primer lugar no sólo las aulas son espacios educativos. Ahora ya no. La actualidad refleja múltiples espacios y en múltiples contextos. El aula de este siglo ya no es sólo unas mesas, unas sillas y una pizarra, que acoge sermones y los alumnos escuchan. Ahora es un espacio dinámico y multicontextual, donde todos aprenden, enseñan, y aprenden a aprender, colaborando unos y otros, porque somos diferentes, y aprendemos de manera diferente también, y cada uno tiene algo nuevo que aportar. El educador pasa a ser un moderador y un guía, un conector de aprendizajes, un aprendiz y un maestro. Y el aprendizaje de contenidos debe ya ceder el paso al aprendizaje de competencias y al desarrollo de habilidades.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Conjunción Nocturna

Caos que avanza y no descansa, paz que añoran en el sur.
 Ilusiones perdidas que se reconocen al amanecer, sin importar el sentido, la razón.
  Buscando los hombres el cobijo global, surgen nuevos tiempos para la humanidad,
aliento sumido en la esperanza, en la luz que ilumine un nuevo día, ese día que parezca diferente,
seguro de sí mismo,
seguro de la noche y de la luna, del sol y de la mañana. 
Sumidos en las  mentes, sumidos en la espada... cortada.
Las conciencias despiertas, atentas las miradas,
corazones radiantes, esferas y tesoros radiantes.
Son las nuevas alabanzas, son las nuevas religiones, es la ESPERANZA.
AVANZA...

Sendas que acechan en la penumbra de un lejano paisaje,
acariciadas por lo rayos hilados de un cielo gris.
Unos pasos discretos avanzan, serenos, ya la luna aparece,
tímida, esperanzada...
Los sonidos discretos y el alma algo desnuda, descalza.
Ya las sombras no aparecen, lejanas, dejan de sorprender,
el FUTURO, la aventura...
permanecen en el horizonte...
 
 
 
Esta poesía ha sido escrita conjuntamente entre Vicente (@TeteWords http://lostinbergen.wordpress.com/) y yo misma.