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sábado, 2 de agosto de 2014

Vocación y adolescencia

La vocación es un modo de llamar a una motivación claramente percibida...



"La adolescencia, que es cuando suele precisarse la vocación, es época de ensoñaciones. Uno se ve siendo protagonista de una película imaginada y le gusta. Por eso tiende a repetir esa ensoñación, a encerrarse en ella y, en algunos casos, a vivir en ella. Me parecen más reveladoras que los sueños"

José Antonio Marina
La creatividad literaria

miércoles, 31 de julio de 2013

Educación emocional: aprender a ser inteligentes con las emociones.

Lo primero resaltar la importancia de la educación emocional desde el nacimiento y hasta el final de nuestras vidas. Nacemos con un potencial que nos permite percibir el mundo mediante un sistema de receptores que recogen la información del medio, la procesa y genera comportamientos que nos permiten adaptarnos a ese mundo percibido. Conducir ese potencial de una manera adecuada, para que la adaptación e integración al medio también sea la adecuada, la que nos permita sobrevivir y ser más felices, es el papel de la educación. La educación se encarga de conducir ese potencial con el que venimos diseñados cada uno de nosotros. Nuestras experiencias de relación con los demás y con el medio es lo que nos educa: la familia, la escuela, los amigos, los vecinos, la televisión, el cine, la literatura, las redes sociales, los videojuegos,... 

En términos cerebrales, según las últimas investigaciones en neurociencia, el cerebro tiene plasticidad, va cambiando estructuras según lo que aprendemos o desaprendemos de todas esas experiencias. Eso quiere decir que podemos aprender a lo largo de toda la vida y también que podemos conducir el potencial de un niño, su talento, con el que viene de serie, en la dirección más adecuada para su adaptación. Es posible educar nuestro cerebro para que gestione también sus emociones. Y eso se hace tomando muy en serio los programas y proyectos que se deberían de emplean en los centros educativos. Haciendo una gran distinción a aquellos que recojan en su currículum educativo, programas y proyectos de educación emocional, de calidad, dirigido a niños, padres, profesores y maestros. La educación emocional debería ser una asignatura al igual que lo es la educación artística y la educación física.



¿Porqué? ¿Porqué de una educación emocional? ¿Y cómo podemos aprender a ser inteligentes emocionalmente?
Como se sabe, en todo ese entramado y complicado sistema de receptores para poder percibir el mundo, entran en juego, tomando un papel principal, nuestras emociones, que son las que nos guían de una manera protagonista en las decisiones y comportamientos.
Ante una emoción de miedo cada persona tendrá un comportamiento diferente, ante el mismo estímulo, ante la misma situación de miedo. Y lo hará en base a su Inteligencia Emocional. Hay quien atacará, otros huirán y otros permanecerán inmóviles. La manera de saber cuál es la mejor opción para preservar mi supervivencia, qué acción debo realizar, es en primer lugar el ser consciente de mi miedo, saber que lo que siento es miedo y no otra emoción. Saber regular mi miedo, no exagerarlo ni anularlo. Ser honestos con nuestras emociones y saber captar las de los demás. Reconocerlas en definitiva y saber gestionarlas, regulando las negativas y reforzando las positivas, y poder hacer lo mismo con las emociones de las personas con las que nos relacionamos. Todo ello nos beneficia a unas y a otros. A tener relaciones más sanas. A tener mayor salud tanto física, como psicológica, como social. A mayor inteligencia emocional en cualquier edad, menores problemas en todos los ámbitos de nuestra vida. Aprender a ser inteligentes emocionalmente, cuesta menos de lo que pensamos. Solo tenemos que desearlo. Querer evolucionar como seres humanos. No seguir siendo un mono en pleno siglo XXI. 
Para prevenir problemas que se dan en la actualidad.
Las reacciones ante un estímulo de miedo a veces generan problemas de violencia en esta sociedad actual. Pero queramos o no hemos evolucionado. Ya no tenemos que matar animales para sobrevivir. Hemos descubierto remedios para alargar la vida combatiendo cada vez más enfermedades, algunas han llegado a desaparecer. La ciencia avanza. Nuestro cerebro avanza. La ciencia ha avanzado gracias a personas con cerebros muy evolucionados, que han sido capaces de dar un salto en la evolución. Nos han hecho la vida más fácil con sus descubrimientos y sus investigaciones científicas. Hemos evolucionado con ellos. Ahora ya no nos sirven algunas reacciones emocionales, las mismas que nos han hecho llegar hasta el año 2013.
Muchas personas viven en un tremendo hervidero emocional que nos les deja vivir. Hay personas que se suicidan. Otras se autolesionan. y otras, con su pesimismo exagerado se hacen daño a si mismas y a los que tienen a su alrededor... y no porque quieran, sino porque no son felices ni encuentran el motivo para serlo. Cuando el único motivo que tenemos de ser es el ser felices. Pero muchas, muchas, veces cuesta, y es porque falla la educación. La educación emocional, que es lo que nos guía. 
Y podría seguir hablando muchas horas sobre el tema de la educación emocional y de la IE, pero por hoy lo dejo aquí. Un tema que me apasiona y del que me siento con la necesidad de seguir aprendiendo.
Por último recomendar un libro que puede ser útil para trabajar la inteligencia emocional en adolescentes. Es una guía para mejorar la inteligencia emocional en los jóvenes, en la que he podido saber que los primeros en acuñar el concepto de IE fueron los científicos sociales Mayer y Salover, en 1990, y no Daniel Goleman, como yo creía, que revolucionó el concepto posterior a esa fecha (1995) y no cuenta con las investigaciones científicas de éstos, los verdaderos precursores de la IE. 




domingo, 28 de julio de 2013

viernes, 14 de junio de 2013

El inicio de la Educación Social


La profesión del educador social surge en los centros de menores, antes llamados reformatorios. En un principio la profesión como tal no existía. Personas voluntarias comprometidas con lo social y con las personas, realizan labores de educación social, formando, animando, apoyando y ayudando a ciertos individuos y grupos a desarrollarse. Personas y colectivos que han tenido difícil su adaptación a la sociedad.

 
Aspecto exterior de un centro de reeducación de menores de régimen cerrado.

Con el avance de las reformas laborales también avanza la sociedad. Nace la llamada sociedad del bienestar. Se reducen las jornadas laborales, aumentan los sueldos, se impulsa la economía y disponemos de más tiempo libre, que todavía en esos tiempos de bonanza económica no sabemos disfrutar. No estábamos acostumbrados y todavía una gran mayoría de personas no habían salido de su ciudad. También toma un nuevo impulso el turismo.

En ese momento es cuando se profesionaliza la educación social. La universidad oferta la diplomatura de educación social en los años 90. Es una profesión joven. Hace ya tres años, con el inicio del plan Bolonia, se oferta el Grado en Educación Social en la UNED.  Nuevas asignaturas y con variadas actividades prácticas.

Todavía recuerdo a uno de los profesores cuando nos decía que dentro de unos años se necesitarían muchos educadores sociales. No le faltaba razón.

Por lo tanto, la Educación Social es muy joven y reciente como oferta universitaria, pero la figura del educador social cuenta con varios siglos y se inicia en los reformatorios, hoy en día llamados centros de reeducación de menores.

 

jueves, 16 de mayo de 2013

Entrena tu cerebro, cambia tu mente. Plasticidad Cerebral.

La plasticidad cerebral permite el aprendizaje a lo largo de toda la vida de una persona. Tenemos el poder de cambiar las estructuras del cerebro. De crear nuevas conexiones. Esto se consigue entrenando nuestro cerebro.
 
El cerebro se entrena mediante la práctica, la realización de actividades encaminadas según el interés específico de lo que nos interese aprender o enseñar. Todo esto parece obvio. ¿Dónde está la novedad? A lo largo de los últimos años se ha podido comprobar que podemos desaprender y generar nuevos aprendizajes. Cambiar. Lo podemos hacer a cualquier edad. A lo largo de toda la vida y no sólo cuando somos niños o adolescentes. Esto es gracias a la plasticidad cerebral.
 
 
Programa REDES - Plasticidad Cerebral.
 
 

 
 
 

lunes, 11 de febrero de 2013

Nuevas habilidades necesarias para todos los ciudadanos

En esta nueva sociedad del conocimiento y de la información, todos los ciudadanos debemos desarrollar unas competencias que nos lleven a una óptima socialización y adaptación, para un buen uso de las tecnologías y entendimiento del mundo nuevo que se nos presenta.
 
Las nuevas competencias que todo ciudadano debe conseguir en la Sociedad del Conocimento y de la Información son: Aprender a ser (desarrollar una personalidad que permita actuar con una mayor capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal); aprender a saber (estar informado de un modo global, antropológico y culturalmente, promoviendo el autoaprendizaje); aprender a hacer (adquirir múltiples capacidades para hacer frente de un modo multidisciplinar, debido a la cantidad de situaciones y tareas que se nos pueden presentar); y aprender a convivir (conocer y comprender mejor a los demás, al mundo, así como saber trabajar en equipo).
 
 
 
Cada una de estas cuatro compentencias a desarrollar, requieren de las siguientes habilidades:
 
Aprender a SER requiere el desarrollo de las habilidades de autoconocimiento y la capacidad autocrítica, buscando el equilibrio y el cultivo del yo interior; la autoestima y la identidad personal, aprendiendo a ser feliz, aceptarse, sentirse persona digna, capaz de tomar decisones; adaptación a las circunstancias cambiantes y nuevos entornos, disposición a aprender y desaprender, aceptar los hechos y vivir con humor; control de las emociones y del estrés, inteligencia emocional y capacidad para expresar los sentimientos; curiosidad e imaginación, actitud curiosa, observadora y crítica ante lo que nos rodea, formularse preguntas, investigar; capacidad de abstracción, razonamiento y reflexión, analizar datos, interpretar y valorar con pensamiento abierto lógico y crítico; actitud optimista; autenticidad y sinceridad; responsabilidad y flexibilidad en las actuaciones.
 
La competencia de aprender a SABER requiere desarrollar habilidades culturales, conocimientos, visiones del mundo y de los fundamentos de la ciencia, ideas, instrumentos, formas de comunicación, normas, valores... estar en la reallidad del momento; informarse, leer, observar, buscar información para poder hacer juicios multidisciplinares, analizar, combinar el conocimiento devarias disciplinas para adquirir una visión más amplia y mayor conocimiento; construir conocimiento, autoaprendizaje (aprender a aprender), reflexión, autoevalución, formación permanente; aprendizaje de idiomas y del los nuevos códigos de comunicación.
 
Aprender a HACER, ser hábil en la toma de decisiones y anticiparse a los hechos, ser perseverante a pesar de las dificultades; fomentar una actitud creativa, imaginación como manera de percibir el medio y como una forma original de realizar tareas cotidianas, aportar nuevas ideas, elaborar las propias percepciones y visiones del mundo; motivación y disposición a afrontar riesgos y afrontar fracasos o frustraciones; análisis de situaciones complejas y resolución de problemas; experimentar; uso efeciente de recursos y adaptación al mundo laboral en cambio.
 
Y por último, aprender a CONVIVIR, que requiere la habilidad de expresarse (hablar, escribir y redactar correctamente, dibujar y presentar trabajos y conclusiones con eficacia; comunicarse con sensibilidad hacia los otros, hablar en público, escuchar, dialogar, comprender, afirmarse, negociar, intercambiar y empatizar; sociabilidad y respeto a las personas, a la diversidad; cooperación, saber trabajar en colaboración y en equipo; resolución inteligente y pacífica en conflictos, solidaridad.
 
 
 
 

 

miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Qué lleva a que un menor se implique en actividades delictivas?


Son muchos los factores que llevan a un menor a delinquir o infringir la ley. Cada menor de forma individual, cuenta tanto con factores de riesgo como con otros factores llamados de protección.
Un factor de riesgo es el que aumenta la probabilidad de que un menor desarrolle un trastorno emocional o de conducta en comparación con los niños de la población general.

 
Los factores de protección son circunstancias que se dan en el ambiente del menor y en su propia naturaleza, como la confianza en uno mismo, buenas habilidades sociales, cohesión familiar, identificación con un modelo adulto prosocial y una buena red de fuentes informales de apoyo social a través de amigos, familia, vecinos y profesores. Los factores de protección proporcionan una “resistencia” ante los factores de riesgo, fomentando patrones de conducta adaptados y competentes (Rutter, 1990).
 
Entre los factores de riesgo existen causas biológicas ambientales, como la vulnerabilidad a desarrollar una psicosis. El criminólogo italiano Lombroso señaló, en el siglo XIX, que la criminalidad se transmitía genéticamente, y que los delincuentes podían ser reconocidos por ciertos aspectos físicos, como unas orejas prominentes o una frente sobresaliendo de los ojos. En la actualidad, se ha señalado con rigor la influencia de variables genéticas y biológicas en la conducta delictiva (es necesario recordar que una “causa” biológica no ha de tener origen genético; una lesión cerebral es algo biológico, pero su origen puede ser un accidente de tráfico, por ejemplo).
 
Otro ejemplo de causa biológica de origen ambiental son las dificultades perinatales. Un estudio de Brenann, Mednick y Kandel halló que el 80% de los delincuentes reincidentes violentos en su muestra de estudio tenía diversas complicaciones en el momento de dar a la luz sus madres, ocasionando daños en la cabeza y alterando así la funcionalidad del cerebro.
 
Se han señalado otros factores de riesgo individual biológicos como una baja tasa cardíaca, que viene a representar una dificultad en el niño para condicionar las respuestas de miedo y ansiedad frente al castigo, lo que dificultaría su socialización.
 
Otro factor de riesgo importante es el síndrome de trastorno de la atención con hiperactividad (TDAH), especialmente si se combina con el diagnóstico de trastorno de conducta o trastorno disocial. El TDAH se vincularía con la delincuencia porque estorba el aprendizaje en la escuela y el seguimiento de las normas, dado que estos niños presentan serias limitaciones a la hora de atender a las instrucciones y de poder reflexionar antes de actuar. Por su parte, el trastorno disocial enfatiza una violación frecuente de las normas sociales y los derechos de los demás, con el resultado de que el menor así diagnosticado presenta frecuentes conductas agresivas, robos y actos de vandalismo, conjuntamente con una personalidad basada en la toma voluntaria de riesgos y en la impulsividad.
 
La inteligencia, de cuya base genética (al menos en el 50% de su variabilidad) nadie duda, es otra variable tradicionalmente relacionada con la delincuencia. La moderna investigación señala que esa relación no es directa, sino mediada por otras dos variables: el fracaso en la escuela y la asociación con compañeros antisociales.
 
La delincuencia, y en particular la de tipo violento, también se relaciona mucho más con el sexo masculino. Las diferencias en agresión física son aparentes desde una edad muy temprana; las niñas son agresivas de modo más indirecto y emocional, mientras que los niños recurren mucho más a la violencia física.
 
Por otra parte la familia presenta de un modo directo según estilo de vida y educativo, un importante factor en el desarrollo o no de conductas delictivas. Las variables familiares más relevantes en su correlación con la delincuencia de los hijos son las siguientes: prácticas de disciplina basadas en el castigo, deficiente supervisión del niño dentro y fuera del hogar, mala calidad del vínculo afectivo y la presencia de criminalidad en los padres.
 
Y por supuesto no hay que olvidar los factores sociales de los que todos en pequeña o gran medida somos responsables. Las políticas actuales son un buen  ejemplo de ello. Los factores sociales más importantes son la exposición a la violencia en la comunidad; actitudes facilitadoras de la violencia en compañeros de edad y pandillas; prejuicio y discriminación; pobreza y desigualdad económica; acceso a armas y presentación positiva de la violencia en los medios de comunicación social. Aquellos jóvenes que crecen en un ambiente donde el estatus se logra siendo violento, y donde hay pocas esperanzas de sobresalir mediante el esfuerzo y las oportunidades legítimas, tendrán más dificultades para desarrollar un autoconcepto donde quede excluido el crimen y el abuso de drogas. Esto todavía puede ser peor para aquellos que deben de soportar prejuicios y discriminación derivados de su pertenencia a minorías étnicas.
 
Y por último las drogas y el alcohol. Estas sustancias en edades tempranas son un factor poderoso en la facilitación de las carreras delictivas. En investigaciones se revela la profunda conexión existente entre la violencia interpersonal y el consumo de alcohol, así como el tráfico y consumo de drogas y la delincuencia contra la propiedad (para sostener el hábito) y también los delitos violentos (para proteger la red de tráfico ilegal), si bien en los jóvenes menores de 18 años esto último no es tan grave como entre los adultos.
 
Fuente: Alguna información ha sido extraída de la documentación del curso realizado “Nuevas perspectivas de intervención con menores infractores” Ministerio de Educación.

martes, 13 de noviembre de 2012

La capacidad de comprender a los demás


La inteligencia es la suma de capacidades que el cerebro procesa y que están encaminadas a entender, comprender y aprender de la experiencia, a resolver problemas y a adaptarse a las nuevas situaciones y demandas.
La capacidad que posibilita una buena adaptación social, la habilidad de relacionarse con los demás, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de caminar con sus zapatos, sin dejarse chafar por ellos. El señor Gardner la incluye dentro de la que llama inteligencia interpersonal.
El desarrollo de la inteligencia interpersonal se incluye dentro de la educación social, en el trato directo con los usuarios o educandos para los que trabaja como profesional. Las acciones que un educador social lleva a cabo para favorecer el desarrollo de ésta capacidad, van desde la preparación y ejecución de una actividad didáctica, un juego, una lectura, un cuento, una película, hasta la propia manera de ser y comportarse del profesional, lo que siempre se ha llamado “educar con el ejemplo”.
Por lo tanto, para fortalecer la adaptación social y mantener una buena calidad en las relaciones sociales de los educandos o usuarios de programas de integración social o de prevención de la violencia, una de las materias u objetivos será la de fomentar el desarrollo o desarrollar el aprendizaje de conductas empáticas, como la capacidad de ponerse en el lugar del otro, la de prestar atención al resto del mundo, de tener una mirada más global y solidaria.
Las edades a las que se puede dirigir este tipo de aprendizajes es desde los 0 a los 99. Toda la vida de una persona. Pero, como pasa con la mayoría de las capacidades y aprendizajes, el desarrollo se ve favorecido en edades tempranas, al ser la infancia y la adolescencia etapas más sensibles para la educación y el aprendizaje. En posteriores etapas no es imposible, gracias a la plasticidad cerebral que nos posibilita el aprendizaje a lo largo de toda la vida, pero sí requiere más esfuerzo y tiempo cualquier aprendizaje.
 
Recomiendo la lectura del cuento “Ajdar” para niños de todas las edades, de la galardonada autora de Pérsepolis, Marjane Satrapi. ¿Por qué? Porque me ha quedado una clara imagen al leerlo, precisamente, sobre la capacidad de ponerse en el lugar de los demás; de hacernos ver que con nuestras acciones podemos molestar o dañar a otros. El cuento, que tiene unas divertidas ilustraciones, originales y llenas de color, pone su punto de atención a la relación entre los hombres y el planeta, una visión que favorece esa capacidad: la del respeto y comprensión de lo ajeno, siendo conscientes de nuestras acciones y comportamientos.

Portada del álbum ilustrado AJDAR


 
 
 
 
 

miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Qué es la Emoción?

La emoción es vista y estudiada como un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y para responder al ambiente, ayudándonos a ocuparnos de lo que realmente es importante en nuestra vida. Es como un sistema de alarma que nos indica lo que es agradable y por lo tanto a lo que nos podemos acercar, o por el contrario, lo que puede ser peligroso y entonces habrá que evitar. Situaciones que se nos presentan y desencadenan estos procesos tan complejos y nada fáciles de explicar.

Se han dado múltiples definiciones de la emoción, y es precisamente porque engloba un significado multidimensional, que tiene que ver con factores afectivos, cognitivos, fisiológicos y conductuales que la determinan.  Esta multidimensionalidad nos lleva a entender las emociones como un proceso donde están implicados unos condicionantes (estímulos), las experiencias subjetivas o sentimientos (interpretación), el nivel de conocimiento (valoración), los cambios fisiológicos (activación), los patrones expresivos y de la comunicación (expresión emocional), con efectos motivadores (movilización para la acción) y con un fin u objetivo: la adaptación a nuestro entorno en continuo cambio.

La emoción se ha estudiado desde diferentes enfoques e intereses muy distintos. La neurociencia pone énfasis por los mecanimos cerebrales, hormonas y neurotrasmisores implicados en la emoción; la psicología evolutiva tiene en cuenta los cambios emocionales a lo largo de la vida de una persona; la psicología social subraya la comunicación de la expresión emocional, siendo el enfoque que más nos interesa desde el punto de vista de la educación social y de las relaciones; la psicología cognitiva que relaciona la emoción con el conocimiento; la psicología de la personalidad que se centra en el estudio de los rasgos de la personalidad desde el punto de vista de las emociones; y la psicología clínica que se interesa por los desórdenes psicológicos y los tipos de experiencias emocionales.

Y por último señalar las diferentes emociones, haciendo una clasificación del gran abanico que se despliega en este proceso psicológico y que se han dividido en: emociones primarias - asco, miedo, sorpresa, alegría, tristeza y enfado o ira- y emociones secundarias, también denominadas sociales, morales o autoconscientes - culpa, vergüenza, orgullo, celos, azoramiento, arrogancia, bochorno, etc-

Dejo un video sobre emociones que hace entender que son esenciales y que les debemos una atención, a la hora de tomar decisiones y que determina nuestro modo de actuar - Biología de las Emociones











viernes, 23 de marzo de 2012

La Creatividad como habilidad del Educador Social

Comenzar diciendo que la creatividad no se estudia, sino que se practica. Se practica de una forma innata y en unas personas más que en otras, dependiendo del tipo de pensamiento que predomine en su mente. Las personas más creativas, también son las que ofrecen soluciones más innovadoras a  problemas de la vida diaria, y las que tienen mayor habilidad para proyectar ideas novedosas en sus entornos laborales.
No hay fórmulas secretas en cuanto a la expresión y desarrollo de la creatividad, si bien existen unas cuantas técnicas, que siguen un patrón de construcciones no rígidas, ni firmes, características propias de la creatividad. Flexibilidad. Web con listado de Técnicas Creativas

Para los educadores sociales, la habilidad creativa es esencial, y hasta podríamos decir, que sin ésta no se podría llevar a cabo la labor educativa. En el campo de la educación social nos encontramos a diario con multitud de problemas que requieren aprendizaje, motivación, estímulo, afectividad, para lo que resulta necesaria la herramienta creativa, el pensamiento divergente y abierto, que nos ofrece una diversidad de respuestas, que se escapan de lo rígido y convencional, permitiendo ahondar en la inmensidad de lo que significa el ser humano y su adaptación al mundo.


El educador social no dispone de manuales ni libros de texto como recurso educativo. Ha de construir un recurso específico para cada persona con la que trabaja, orientado desde el ámbito en el que se desarrolla. Actividades multiculturales y multidisciplinares, juegos, talleres, fichas,...  A veces para diferentes niveles de desarrollo, los recursos del educador social han de ser creados para cada momento y caso concreto en el desarrollo de su trabajo. Para la creación de recursos educativos, la creatividad es el germen preciso para una elaboración responsable y efectiva, si realmente queremos realizar cambio y transformar.

Y nuestro trabajo implica no ser rígidos sacerdotes ni bigotes de ordeno y mando, y porque yo lo digo… Esa autoridad está ya caducada y lo que emerge  es la condición del respeto a uno mismo y a los demás, y eso pasa por dar libertad a las opiniones y sentimientos de los demás, incluyendo a los niños y los mayores... Abrir el mundo de par en par, y seleccionar todo aquello que hace que brillen las pupilas del que tenemos enfrente y también, como no, las nuestras.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Cerebro y Meditación

Con la práctica de la meditación se han observado cambios en la regulación de los procesos cerebrales. Cambios muy positivos para nuestra salud mental, y por lo tanto también física y fisiológica. Equilibrio. Homeostasis.

Los estudios se han realizado atendiendo a los lóbulos de la corteza cerebral: Frontales, Parietales, Temporales y Occipitales. Los lóbulos Frontales son los encargados del Razonamiento, la Memoria de Trabajo, la Planificación de la Conducta y de la Actualización de la Memoria; los Parietales principalmente llevan a cabo el proceso de información sensorial: tacto, vista, oido y olfato, y sobre todo la postura corporal y la atención que mostramos ante los estímulos y el medio; los Occipitales la antigua corteza visual, y se encaraga integramente de procesar información exclusivamente "Visual" proveniente del nervio óptico; y los lóbulos Temporales son especialmete los encargados del proceso de aprendizaje, lenguaje y reconocimiento de expresiones faciales.



Mediante la práctica de la meditación los lóbulos de la parte izquierda incrementan la actividad y liberan endorfinas. Este hecho también tiene lugar cuando practicamos actividades creativas y artísticas, como dibujar o diseñar. Con la liberación de endorfinas minimizamos la emoción de Miedo y aumentamos la emoción de la Felicidad y la Calma.


 

martes, 31 de enero de 2012

El Color como símbolo

Los colores, no tienen una traducción exacta y única a ideas o conceptos, aunque sí existen ciertas asociaciones:

Negro: representa lo siniestro, lo desconocido, el misterio, el mal y la muerte. Pero también lo son la noche, la desolación, el pesar, la ansiedad, con frecuencia el negro se asocia con el poder (automóviles oficiales). Da un aspecto oficial y aristocrático. También el luto y una tonalidad elegante de moda.

Gris: sugiere comedimiento y también inteligencia. Está entre medio del blanco y del negro. Los grises son neutros, fríos, sin compromiso, ni implicaciones. Sugieren desánimo, aburrimiento, indeterminación.

Blanco: de la luz y del día, se asocia con la pureza y se convierte en el color de la virginidad, la inocencia, símbolo de la paz y armonía.

Rojo: vinculado con el corazón, la sangre y la vida, la belleza y la salud. El rojo es agresivo y excitante, implica acción y movimiento. También es indicador de peligro. En publicidad, cuando interesa promocionar un cambio, aumenta la importancia del rojo. Representa vida intensa y plenitud.

Naranja: es rico y extrovertido. Es un color de alarma. Su brillantez parece aumentar cuando disminuye la luz solar, de ahí se emplea en el transporte de productos peligrosos o en uniformes de personas que trabajan en la calle de noche. Cuando el naranja se apaga se convierte en un color carnal, apegado a la tierra.

Amarillo: es el color más reflectante. Tiene una sentido de avance. Se usa mucho para llamar la atención del observador. El amarillo del sol, de la jovialidad, de la risa y el placer. Es también el color del oro y la opulencia. También tiene cualidades negativas como la traición, la cobardía o el egoísmo. Es también el color de la mala suerte y tiene su máxima expresión en el ámbito teatral y cinematográfico. En publicidad proporciona un goce espontáneo por la acción y provoca una respuesta estimulante

Verde: se asocia con la naturaleza y la esperanza, la juventud y la fertilidad. También se relaciona con lo podrido. Es un símbolo de la salud y de la ecología.

Azul: se asocia con lo infinito, lo noble y lo grandioso, cualidades relacionadas con el cielo y el mar. Lo azul es bello, majestuoso aunque pasivo. La confianza y fidelidad. Cuando el azul pierde luminosidad adquiere un aire triste, contemplativo y solitario. El azul predomina en la publicidad y en los envoltorios de productos de limpieza. Ofrecen seguridad y sosiego.

Violeta: se plasma el lujo y la ostentación. El violeta goza de un aroma de prestigio, dignidad y elegancia. Desde el misterio de la pasión humana y el período cuaresmal, al engaño, el hurto y la miseria. Es un color de sentimientos intensos.

"La elección del color se lleva a cabo a través de estrategias diseñadas con minuciosidad, ya que es un elemento visual que moviliza reacciones de índole emocional". (Pere Mallol).


 

miércoles, 26 de octubre de 2011

DERECHOS ASERTIVOS

Presento aquí un listado de los principales derechos asertivos que todos y todas tenemos.

Primero reflexiona un momento: ¿Haces uso de tus derechos, te acuerdas de ellos en momentos puntuales?

“Si sacrificamos nuestros derechos con frecuencia, estamos enseñando a los demás a aprovecharse de nosotros” (Jakubowski)

  1. El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

  1. El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.

  1. El derecho a ser escuchado y tomado en serio.

  1. El derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.

  1. El derecho a decir NO sin sentir culpa.

  1. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir NO.

  1. El derecho a cambiar.

  1. El derecho a cometer errores.

  1. El derecho a pedir información y ser informado.

  1. El derecho a obtener aquello por lo que pagué.

  1. El derecho a decidir no ser asertivo.

  1. El derecho a ser independiente.

  1. El derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.

  1. El derecho a tener éxito.

  1. El derecho a gozar y disfrutar.

  1. El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.

  1. El derecho a superarme, aun superando a los demás.
 
 

sábado, 22 de octubre de 2011

La figura del educador social

El profesional de la educación social, es una persona que además de haber cursado los estudios universitarios correspondientes, ha de tener unas habilidades innatas o adquiridas, muy ligadas a la nueva conciencia social y afín a una cultura de paz, solidaridad e igualdad. En sus intervenciones, siempre con personas y para las personas y la sociedad, además de intentar cambiar las situaciones personales y comunitarias para alcanzar una vida mejor y más digna, ha de revisarse continuamente y examinarse interiormente para crecer cada día un poco más y en consonancia con los tiempos en los que vive. También ha de ser capaz de adaptarse al trabajo en equipo, ya que un educador social no trabaja sólo, y su intervención suele ser compartida con otros educadores, maestros, psicólogos y trabajadores sociales, a veces con otros profesionales ligados a la medicina o al mundo jurídico.

Hacer bien nuestro trabajo no es nada fácil, si bien es muy necesario, y cada vez más, la figura del educador social en muchos y variados ámbitos de la sociedad actual; como motor de cambio e innovación educativa; como nexos de ayuda y solidaridad; como un medio de diagnostico y tratamiento lento, pero nada tóxico para aquellas personas que no han tenido una vida fácil... Es una profesión de ayuda y también muy actual, de avance, de cambios y transformaciones, y con miras a un mundo mejor.

Como los ámbitos donde se encuentra el educador son múltiples y variados, no es fácil definir las tareas o identificar su quehacer, pero sí podemos definir de una manera global lo que significa educar en lo social, siendo al fin y al cabo la tarea de hacer posible la integración de cualquier persona en los diferentes ámbitos de su vida, posibilitando una sociedad con ciudadanos sanos y felices, integrados. Abarcando todas las edades y etapas de las personas, y los ámbitos laboral, familiar, cultural, escolar, de ocio,...

jueves, 17 de febrero de 2011

AUTOESTIMA

Me gustaría resaltar la importancia que tiene la autoestima, profundizar en esta palabra. Entenderla es entender la vida. Crecer como persona. Conquistar la felicidad. ¿Porqué no? 

La autoestima, esa valoración que hacemos de nosotros mismos, tiene un amplio sentido. Por un lado hay que analizar en qué basamos nuestra valoración. A qué rasgos, capacidades, habilidades, conocimientos, posesiones materiales, etc, que yo poseo, le estoy otorgando un valor y en qué grado. Del 0 al 10, por ejemplo, ¿Cómo nos valoramos? Esa sería la primera cuestión. Y podríamos decir que un 8. Algunos dirían un 11. Otros, en cambio, que se valoran poco, principalmente porque todo lo que poseen, lo que tienen, lo que son, lo valoran bien poco, se darían un 3 ó un 4. En este caso está claro que se aprecian bien poco, que no se sienten bien consigo mismo, y hasta podría ser que sean más bien pesimistas.

Cuando basamos nuestro valor en la capacidad que tenemos para abusar de los demás y esta valoración es alta, sí, tenemos una alta autoestima, pero ésta es negativa. ¿Cómo puedo amarme a mi mismo, si me aprovecho de los demás? ¿Qué amor me tengo, cuando odio a las personas y abuso de ellas?

Quizás podría ser tan sencillo como conformarse con lo que se tiene, valorar todo lo positivo, trabajar la humildad, abrirse a lo bueno, y cerrar la muralla a todo lo que nos pueda perjudicar. El ser consciente de nuestra respiración y de nuestra postura corporal, a veces es suficiente...