Mostrando entradas con la etiqueta HABILIDADES SOCIALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HABILIDADES SOCIALES. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de octubre de 2013

Beneficios de la Risa

Hoy 4 de octubre es el día mundial de la sonrisa, y aunque muchas veces no encontramos el motivo, es necesario buscarlo o crearlo, ya que cuenta con múltiples beneficios...

Estimula la curación física.

Refuerza la creatividad.

Rejuvenece y regenera.

Es sexy.

Es buena para las relaciones sociales.

Abre el corazón.

Nos permite ver la libertad desde la mente.

Atrae la felicidad y la alegría.


*** Quizá el mejor camino sea el que busca motivos para sonreír***


miércoles, 2 de octubre de 2013

No dejaría nunca de ser educadora social porque...

No dejaría nunca de ser educadora social porque...
 
... a través de mi trabajo y mi formación aprendo a saber vivir, a ser y a convivir a través de la interacción con las personas para las que trabajo, a ser mejor persona, más humana. Es parte de mi crecimiento. El hecho de ser una de las profesiones más complicadas me lleva a no rendirme. Eso es algo que me motiva y no poco. Siempre hay algo nuevo que aprender.
 
... me gusta ayudar a las personas que no lo han tenido fácil y aunque algunas veces no lo consigo, otras, casi sin darme cuenta, he podio dibujar una sonrisa donde había una lágrima, lo que me aporta una gran  satisfacción.
 
... estoy comprometida con el cambio y la justicia social. Creo que la Educación Social es más necesaria que nunca.
 
... siento que es mi verdadera vocación por ser una profesión multidisciplinar donde caben diferentes ámbitos y engloba la totalidad de lo que significa el ser humano, como seres sociales que somos.
 
... aunque comencé tarde los estudios de Educación Social, mis anteriores ocupaciones implican igualmente vocación, relacionadas estas con la salud, la cooperación internacional y la ayuda al desarrollo social, que al mismo tiempo me han dado una experiencia relacionada con la interacción social transformadora.
 
  

Feliz día de la Educación Social!! :)



 

 

miércoles, 31 de julio de 2013

Educación emocional: aprender a ser inteligentes con las emociones.

Lo primero resaltar la importancia de la educación emocional desde el nacimiento y hasta el final de nuestras vidas. Nacemos con un potencial que nos permite percibir el mundo mediante un sistema de receptores que recogen la información del medio, la procesa y genera comportamientos que nos permiten adaptarnos a ese mundo percibido. Conducir ese potencial de una manera adecuada, para que la adaptación e integración al medio también sea la adecuada, la que nos permita sobrevivir y ser más felices, es el papel de la educación. La educación se encarga de conducir ese potencial con el que venimos diseñados cada uno de nosotros. Nuestras experiencias de relación con los demás y con el medio es lo que nos educa: la familia, la escuela, los amigos, los vecinos, la televisión, el cine, la literatura, las redes sociales, los videojuegos,... 

En términos cerebrales, según las últimas investigaciones en neurociencia, el cerebro tiene plasticidad, va cambiando estructuras según lo que aprendemos o desaprendemos de todas esas experiencias. Eso quiere decir que podemos aprender a lo largo de toda la vida y también que podemos conducir el potencial de un niño, su talento, con el que viene de serie, en la dirección más adecuada para su adaptación. Es posible educar nuestro cerebro para que gestione también sus emociones. Y eso se hace tomando muy en serio los programas y proyectos que se deberían de emplean en los centros educativos. Haciendo una gran distinción a aquellos que recojan en su currículum educativo, programas y proyectos de educación emocional, de calidad, dirigido a niños, padres, profesores y maestros. La educación emocional debería ser una asignatura al igual que lo es la educación artística y la educación física.



¿Porqué? ¿Porqué de una educación emocional? ¿Y cómo podemos aprender a ser inteligentes emocionalmente?
Como se sabe, en todo ese entramado y complicado sistema de receptores para poder percibir el mundo, entran en juego, tomando un papel principal, nuestras emociones, que son las que nos guían de una manera protagonista en las decisiones y comportamientos.
Ante una emoción de miedo cada persona tendrá un comportamiento diferente, ante el mismo estímulo, ante la misma situación de miedo. Y lo hará en base a su Inteligencia Emocional. Hay quien atacará, otros huirán y otros permanecerán inmóviles. La manera de saber cuál es la mejor opción para preservar mi supervivencia, qué acción debo realizar, es en primer lugar el ser consciente de mi miedo, saber que lo que siento es miedo y no otra emoción. Saber regular mi miedo, no exagerarlo ni anularlo. Ser honestos con nuestras emociones y saber captar las de los demás. Reconocerlas en definitiva y saber gestionarlas, regulando las negativas y reforzando las positivas, y poder hacer lo mismo con las emociones de las personas con las que nos relacionamos. Todo ello nos beneficia a unas y a otros. A tener relaciones más sanas. A tener mayor salud tanto física, como psicológica, como social. A mayor inteligencia emocional en cualquier edad, menores problemas en todos los ámbitos de nuestra vida. Aprender a ser inteligentes emocionalmente, cuesta menos de lo que pensamos. Solo tenemos que desearlo. Querer evolucionar como seres humanos. No seguir siendo un mono en pleno siglo XXI. 
Para prevenir problemas que se dan en la actualidad.
Las reacciones ante un estímulo de miedo a veces generan problemas de violencia en esta sociedad actual. Pero queramos o no hemos evolucionado. Ya no tenemos que matar animales para sobrevivir. Hemos descubierto remedios para alargar la vida combatiendo cada vez más enfermedades, algunas han llegado a desaparecer. La ciencia avanza. Nuestro cerebro avanza. La ciencia ha avanzado gracias a personas con cerebros muy evolucionados, que han sido capaces de dar un salto en la evolución. Nos han hecho la vida más fácil con sus descubrimientos y sus investigaciones científicas. Hemos evolucionado con ellos. Ahora ya no nos sirven algunas reacciones emocionales, las mismas que nos han hecho llegar hasta el año 2013.
Muchas personas viven en un tremendo hervidero emocional que nos les deja vivir. Hay personas que se suicidan. Otras se autolesionan. y otras, con su pesimismo exagerado se hacen daño a si mismas y a los que tienen a su alrededor... y no porque quieran, sino porque no son felices ni encuentran el motivo para serlo. Cuando el único motivo que tenemos de ser es el ser felices. Pero muchas, muchas, veces cuesta, y es porque falla la educación. La educación emocional, que es lo que nos guía. 
Y podría seguir hablando muchas horas sobre el tema de la educación emocional y de la IE, pero por hoy lo dejo aquí. Un tema que me apasiona y del que me siento con la necesidad de seguir aprendiendo.
Por último recomendar un libro que puede ser útil para trabajar la inteligencia emocional en adolescentes. Es una guía para mejorar la inteligencia emocional en los jóvenes, en la que he podido saber que los primeros en acuñar el concepto de IE fueron los científicos sociales Mayer y Salover, en 1990, y no Daniel Goleman, como yo creía, que revolucionó el concepto posterior a esa fecha (1995) y no cuenta con las investigaciones científicas de éstos, los verdaderos precursores de la IE. 




lunes, 15 de julio de 2013

Videojuegos, estereotipos y educación.

Los videojuegos son juegos y algo más, pero sobre todo un videojuego es un juego. El mundo del videojuego es poco conocido, y como todo lo que se conoce poco, alimenta una serie de estereotipos en la sociedad.



Entorno al concepto de los videojuegos se han creado tres estereotipos. El primero es que los videojuegos son una pérdida de tiempo y que además son violentos. Es verdad que hay videojuegos donde está presente la violencia, al igual que lo está en nuestra sociedad. Hay también cine donde se observan conductas violentas. Familias más o menos violentas. Países en guerra y reyes que se van a cazar elefantes. Como ocurre con todo, depende de la utilidad y uso que le damos a las cosas. En los videojuegos violentos, que no todos lo son, ocurre lo mismo. De hecho hay opiniones que dicen lo contrario y que justifican que el uso de videojuegos violentos reduce la agresividad en los usuarios. Tanto el estereotipo negativo como éste último, cabría justificarlos con mayor precisión, y mirar no sólo al videojuego, sino al usuario y a los educadores o familias de usuarios.


El segundo estereotipo se da sobre la elección difícil que presentan los videojuegos. Es cierto que es difícil elegir con qué videojuego jugar, qué videojuegos son verdaderamente buenos, pero también es importante saber seleccionarlos para tener experiencias gratificantes. Para saber qué juegos elegir hay disponibles muchos recursos en la red: críticas, videos, guías del juego… Para uso educativo se están investigando diferentes videojuegos sociales para una posible introducción en las aulas. De hecho esto es el futuro.
El tercer estereotipo parte de la idea de que los videojuegos son demasiado absorbentes. Es cierto que lo son, por su carácter apasionante. También  son apasionantes la ciencia, el cine, la literatura. Jugar a videojuegos está unido a sentimientos de bienestar, control, y otras emociones positivas. Jugar es una actividad agradable y reforzante en sí. Además, los videojuegos emplean un sistema de refuerzos similar a la pedagogía conductista, con refuerzos positivos y castigos, que lo hace más motivador, de ahí su fuerza educativa. Pero esta fuerza motivadora que tiene que ver con el sistema de gratificación que utilizan los videojuegos, en algunas personas (no en todas) se da el fenómeno de la adicción a los videojuegos en redes sociales. Cabe destacar que como en todas las actividades hay un potencial negativo y positivo, “potencial” ya que depende del jugador, que expande el juego e interpreta los mensajes que le da. Entonces se habla de abuso, adicción o conducta compulsiva, cuando el uso adquiere un perfil de dependencia psicológica o biológica, que te impide llevar otras actividades con normalidad. El jugador le da un mal uso o no es un juego adecuado a sus características personales. Un fenómeno en el que todavía no se han puesto de acuerdo los profesionales de salud ni la OMS, en declarar si se trata de un trastorno, una conducta adictiva o compulsiva. Los psiquiatras tampoco se aclaran entre ellos. Lo que parece quedar claro es que los videojuegos no son los causantes de estas conductas de abuso, sino más bien la actitud, educación y valores del jugador. Quién lo usa y cómo lo usa.
Los videojuegos, en contra de lo que se quiere trasmitir de modo negativo, son sobre todo un gran recurso educativo y formativo, por su fuerza de motivación y por las competencias y habilidades que se pueden generar con su uso, y el de poder interactuar con otras personas. Por lo tanto el videojuego es un juego que ofrece la posibilidad de interactuar, aprender, desarrollar habilidades y generar destrezas. Permiten educar de una manera fácil. Por esta razón se están estudiando e investigando por parte de varias personas vinculadas a la pedagogía, sociología, psicología, como también por académicos y diseñadores profesionales. Sobre estos estudios ya hay algún camino hecho que justifica el poder educativo y de transformación social que nos pueden ofrecer los videojuegos, por lo que es muy aconsejable que entraran a formar parte de los recursos educativos de las aulas, de las universidades y de cualquier otro contexto formativo o educativo.

 Bibliografía:

lunes, 11 de febrero de 2013

Nuevas habilidades necesarias para todos los ciudadanos

En esta nueva sociedad del conocimiento y de la información, todos los ciudadanos debemos desarrollar unas competencias que nos lleven a una óptima socialización y adaptación, para un buen uso de las tecnologías y entendimiento del mundo nuevo que se nos presenta.
 
Las nuevas competencias que todo ciudadano debe conseguir en la Sociedad del Conocimento y de la Información son: Aprender a ser (desarrollar una personalidad que permita actuar con una mayor capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal); aprender a saber (estar informado de un modo global, antropológico y culturalmente, promoviendo el autoaprendizaje); aprender a hacer (adquirir múltiples capacidades para hacer frente de un modo multidisciplinar, debido a la cantidad de situaciones y tareas que se nos pueden presentar); y aprender a convivir (conocer y comprender mejor a los demás, al mundo, así como saber trabajar en equipo).
 
 
 
Cada una de estas cuatro compentencias a desarrollar, requieren de las siguientes habilidades:
 
Aprender a SER requiere el desarrollo de las habilidades de autoconocimiento y la capacidad autocrítica, buscando el equilibrio y el cultivo del yo interior; la autoestima y la identidad personal, aprendiendo a ser feliz, aceptarse, sentirse persona digna, capaz de tomar decisones; adaptación a las circunstancias cambiantes y nuevos entornos, disposición a aprender y desaprender, aceptar los hechos y vivir con humor; control de las emociones y del estrés, inteligencia emocional y capacidad para expresar los sentimientos; curiosidad e imaginación, actitud curiosa, observadora y crítica ante lo que nos rodea, formularse preguntas, investigar; capacidad de abstracción, razonamiento y reflexión, analizar datos, interpretar y valorar con pensamiento abierto lógico y crítico; actitud optimista; autenticidad y sinceridad; responsabilidad y flexibilidad en las actuaciones.
 
La competencia de aprender a SABER requiere desarrollar habilidades culturales, conocimientos, visiones del mundo y de los fundamentos de la ciencia, ideas, instrumentos, formas de comunicación, normas, valores... estar en la reallidad del momento; informarse, leer, observar, buscar información para poder hacer juicios multidisciplinares, analizar, combinar el conocimiento devarias disciplinas para adquirir una visión más amplia y mayor conocimiento; construir conocimiento, autoaprendizaje (aprender a aprender), reflexión, autoevalución, formación permanente; aprendizaje de idiomas y del los nuevos códigos de comunicación.
 
Aprender a HACER, ser hábil en la toma de decisiones y anticiparse a los hechos, ser perseverante a pesar de las dificultades; fomentar una actitud creativa, imaginación como manera de percibir el medio y como una forma original de realizar tareas cotidianas, aportar nuevas ideas, elaborar las propias percepciones y visiones del mundo; motivación y disposición a afrontar riesgos y afrontar fracasos o frustraciones; análisis de situaciones complejas y resolución de problemas; experimentar; uso efeciente de recursos y adaptación al mundo laboral en cambio.
 
Y por último, aprender a CONVIVIR, que requiere la habilidad de expresarse (hablar, escribir y redactar correctamente, dibujar y presentar trabajos y conclusiones con eficacia; comunicarse con sensibilidad hacia los otros, hablar en público, escuchar, dialogar, comprender, afirmarse, negociar, intercambiar y empatizar; sociabilidad y respeto a las personas, a la diversidad; cooperación, saber trabajar en colaboración y en equipo; resolución inteligente y pacífica en conflictos, solidaridad.
 
 
 
 

 

martes, 13 de noviembre de 2012

La capacidad de comprender a los demás


La inteligencia es la suma de capacidades que el cerebro procesa y que están encaminadas a entender, comprender y aprender de la experiencia, a resolver problemas y a adaptarse a las nuevas situaciones y demandas.
La capacidad que posibilita una buena adaptación social, la habilidad de relacionarse con los demás, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de caminar con sus zapatos, sin dejarse chafar por ellos. El señor Gardner la incluye dentro de la que llama inteligencia interpersonal.
El desarrollo de la inteligencia interpersonal se incluye dentro de la educación social, en el trato directo con los usuarios o educandos para los que trabaja como profesional. Las acciones que un educador social lleva a cabo para favorecer el desarrollo de ésta capacidad, van desde la preparación y ejecución de una actividad didáctica, un juego, una lectura, un cuento, una película, hasta la propia manera de ser y comportarse del profesional, lo que siempre se ha llamado “educar con el ejemplo”.
Por lo tanto, para fortalecer la adaptación social y mantener una buena calidad en las relaciones sociales de los educandos o usuarios de programas de integración social o de prevención de la violencia, una de las materias u objetivos será la de fomentar el desarrollo o desarrollar el aprendizaje de conductas empáticas, como la capacidad de ponerse en el lugar del otro, la de prestar atención al resto del mundo, de tener una mirada más global y solidaria.
Las edades a las que se puede dirigir este tipo de aprendizajes es desde los 0 a los 99. Toda la vida de una persona. Pero, como pasa con la mayoría de las capacidades y aprendizajes, el desarrollo se ve favorecido en edades tempranas, al ser la infancia y la adolescencia etapas más sensibles para la educación y el aprendizaje. En posteriores etapas no es imposible, gracias a la plasticidad cerebral que nos posibilita el aprendizaje a lo largo de toda la vida, pero sí requiere más esfuerzo y tiempo cualquier aprendizaje.
 
Recomiendo la lectura del cuento “Ajdar” para niños de todas las edades, de la galardonada autora de Pérsepolis, Marjane Satrapi. ¿Por qué? Porque me ha quedado una clara imagen al leerlo, precisamente, sobre la capacidad de ponerse en el lugar de los demás; de hacernos ver que con nuestras acciones podemos molestar o dañar a otros. El cuento, que tiene unas divertidas ilustraciones, originales y llenas de color, pone su punto de atención a la relación entre los hombres y el planeta, una visión que favorece esa capacidad: la del respeto y comprensión de lo ajeno, siendo conscientes de nuestras acciones y comportamientos.

Portada del álbum ilustrado AJDAR


 
 
 
 
 

miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Qué es la Emoción?

La emoción es vista y estudiada como un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y para responder al ambiente, ayudándonos a ocuparnos de lo que realmente es importante en nuestra vida. Es como un sistema de alarma que nos indica lo que es agradable y por lo tanto a lo que nos podemos acercar, o por el contrario, lo que puede ser peligroso y entonces habrá que evitar. Situaciones que se nos presentan y desencadenan estos procesos tan complejos y nada fáciles de explicar.

Se han dado múltiples definiciones de la emoción, y es precisamente porque engloba un significado multidimensional, que tiene que ver con factores afectivos, cognitivos, fisiológicos y conductuales que la determinan.  Esta multidimensionalidad nos lleva a entender las emociones como un proceso donde están implicados unos condicionantes (estímulos), las experiencias subjetivas o sentimientos (interpretación), el nivel de conocimiento (valoración), los cambios fisiológicos (activación), los patrones expresivos y de la comunicación (expresión emocional), con efectos motivadores (movilización para la acción) y con un fin u objetivo: la adaptación a nuestro entorno en continuo cambio.

La emoción se ha estudiado desde diferentes enfoques e intereses muy distintos. La neurociencia pone énfasis por los mecanimos cerebrales, hormonas y neurotrasmisores implicados en la emoción; la psicología evolutiva tiene en cuenta los cambios emocionales a lo largo de la vida de una persona; la psicología social subraya la comunicación de la expresión emocional, siendo el enfoque que más nos interesa desde el punto de vista de la educación social y de las relaciones; la psicología cognitiva que relaciona la emoción con el conocimiento; la psicología de la personalidad que se centra en el estudio de los rasgos de la personalidad desde el punto de vista de las emociones; y la psicología clínica que se interesa por los desórdenes psicológicos y los tipos de experiencias emocionales.

Y por último señalar las diferentes emociones, haciendo una clasificación del gran abanico que se despliega en este proceso psicológico y que se han dividido en: emociones primarias - asco, miedo, sorpresa, alegría, tristeza y enfado o ira- y emociones secundarias, también denominadas sociales, morales o autoconscientes - culpa, vergüenza, orgullo, celos, azoramiento, arrogancia, bochorno, etc-

Dejo un video sobre emociones que hace entender que son esenciales y que les debemos una atención, a la hora de tomar decisiones y que determina nuestro modo de actuar - Biología de las Emociones











miércoles, 26 de octubre de 2011

DERECHOS ASERTIVOS

Presento aquí un listado de los principales derechos asertivos que todos y todas tenemos.

Primero reflexiona un momento: ¿Haces uso de tus derechos, te acuerdas de ellos en momentos puntuales?

“Si sacrificamos nuestros derechos con frecuencia, estamos enseñando a los demás a aprovecharse de nosotros” (Jakubowski)

  1. El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

  1. El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.

  1. El derecho a ser escuchado y tomado en serio.

  1. El derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.

  1. El derecho a decir NO sin sentir culpa.

  1. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir NO.

  1. El derecho a cambiar.

  1. El derecho a cometer errores.

  1. El derecho a pedir información y ser informado.

  1. El derecho a obtener aquello por lo que pagué.

  1. El derecho a decidir no ser asertivo.

  1. El derecho a ser independiente.

  1. El derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.

  1. El derecho a tener éxito.

  1. El derecho a gozar y disfrutar.

  1. El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.

  1. El derecho a superarme, aun superando a los demás.
 
 

viernes, 26 de noviembre de 2010

ASERTIVIDAD

La asertividad se ha definido de dos formas, según nos referimos a nuestra conducta, comportamiento, o según nos comunicamos con los demás.

En la primera, como comportamiento, es cuando somos y nos comportamos de forma asertiva, somos asertivos con los demás cuando ni somos agresivos ni somos pasivos, en nuestras conductas.

El comportamiento agresivo es aquel que no tiene en cuenta los derechos de los demás, no le importa pasar por encima de los otros, pisarlos, para conseguir lo que desea. El objetivo del comportamiento agresivo es dominar al otro, mediante la humillación y degración de éste. Puede ser un comportamiento donde se utilice la volencia física, además de la verbal.

Por otra parte, el comportamiento o conducta pasiva, es del que no defiende sus derechos, no se respeta a sí mismo, pensando que los demás son más importantes que él. Tiene miedo de ser rechazado por los otros. Es una muestra de baja autoestima.

El comportamiento asertivo es el de la persona que expresa sus pensamientos, sentimientos, creencias, opiniones y quejas de un modo sencillo y claro, respetando los de los demás. Se afirma a sí mismo (asertividad deriva de afirmación) ante los demás sin agredirlos. Es el valiente y el cortés. (“Lo cortés no quita lo valiente”)

La persona es asertiva cuando conoce sus derechos y los defiende, reconociendo que los demás también tienen los mismos derechos y los respeta.
La asertividad como una manera de comunicarnos, como habilidad verbal, es la que nos capacita para defendernos de la manipulación de otros. La manipulación es una forma de agresividad. A las palabras manipuladoras, hemos de contraponer respuestas ASERTIVAS. Esta forma de comunicarnos se aprende mediante la práctica, valiéndonos de la ayuda de las “Técnicas Asertivas”.