miércoles, 4 de agosto de 2010

El Amor...

Una hipótesis sobre el amor...
 El amor es necesario para seguir viviendo. Es así igualmente, una habilidad para adaptarse, desde una visión biológica y de supervivencia, adaptación al ambiente que nos rodea. Entonces volvemos a recordar a nuestro amigo Punset. Eduardo Punset dice, con un puntito de humor científico, que el amor no es ciego, que los ciegos somos nosotros, las personas. Muy gracioso Punset, nos has dejado a todos ciegos! Yo no sé si tengo que darte las gracias, alegrarme de haberte conocido, mejor dicho, leído, o si por el contario me tengo que convertir al budismo. Irme a la parte más transcendental del ser humano. Entonces creo que quieres decir, que si amamos es porque somos biología, un medio para evolucionar, y qué no es un deseo, sino más bien una habilidad, una herramienta para conseguir algo. Luego al final del libro dices que cuando tenemos capacidad de amar podemos conseguir una vida plena y feliz. Por lo que no podemos comparar el deseo (ganas de conseguir algo), por ejemplo, el deseo sexual, las ganas de practicar sexo, con la habilidad para conseguir ese deseo. Esa habilidad yo creo que es el amor, el amor en todas sus formas. La herramienta para conseguir la vida... plena, en todas sus formas maravillosas.

martes, 3 de agosto de 2010

Has crecido...

Mirando hacia lo más profundo te encuentro. Son tantos detalles los que me dicen que todo lo que veo en tus ojos, en tus gestos y en el tono de tu voz, es la esencia de este mundo lleno de maravillas. La luz, la sonrisa y la alegría... Estás ahí, como el universo, conectado con cada estrella, con la acción, el cambio y las conquistas de almas y corazones, que irrádian de alguna manera, pedacitos de amor, locura y arte. Tú y todos aquellos que se lanzan a la vida con autenticidad, bondad, alegría. Llevando y caminando con esa capacidad que permite levantar corazones, dibujar sonrisas... Tú sabes a lo que me refiero...

Te apartas del rebaño para seguir creciendo y conquistando las maravillas que te están esperando. No todos sabemos escapar a meditar... pero algunos vamos aprendiendo y somos conscientes de la necesidad de la independencia, individualidad... Apartarse del mundanal ruido. Es preciso para avanzar, como también lo es para alimentar la hipersensibilidad y la afinidad con el mundo de los sentidos y de lo divino. Es la máxima de la naturaleza humana, sana, genial, transformadora. Actuando como motor que proyecta el éxito del bien sobre el mal, de los valores de paz y solidaridad. También de la compasión y del amor.

Y sales ileso de las batallas movidas por la envidia y por el miedo. Es más: te hace crecer...